La caverna, en Twitter

Elena Valenciano ha cerrado su cuenta en twitter porque  los insultos y las amenazas que diariamente recibía se han empezado a dirigir a sus hijos; y, como ella misma dijo ayer, ese es el límite.

Me imagino su tristeza y, sobre todo, su decepción. Ella fue la primera persona que me habló de twitter y se empeñó en que entrara allí, como hizo con tantos otros. Hablaba con entusiasmo de aquel nuevo espacio de libertad que cambiaría para bien las formas de comunicación, de la comunicación personal y de la política. Me consta que ha dedicado muchas horas a estar presente en la red, hablando libremente de todo y con todos; me consta que ha escrito personalmente cada uno de los 9.000 tuits que publicó (lo que es muy poco habitual entre los dirigentes políticos); y sobre todo, me consta que ha sido la principal impulsora de la presencia del Partido Socialista en la red.

Pero la caverna hispánica nunca descansa. Ahora los gorilas se llaman trolls, pero son los mismos de siempre.  El 23 de febrero de hace 33 años otros gorilas,  aquellos de uniforme, intentaron volver a enjaularnos a todos (y supongo que, de haberlo conseguido, pasar por las armas a unos cuantos). Hoy muchos de sus sucesores habitan en la red, para desgracia de los seres civilizados.

La red puede ser el más poderoso instrumento democratizador y la mayor aportación a la libertad de expresión desde que se inventó la imprenta. Pero también puede ser lo contrario: el más potente arma de la manipulación, la intoxicación, la mentira y la brutalidad. Que finalmente sea una cosa o la otra, aún no está decidido; pero me temo que estamos empezando a perder la batalla.

Elena Valenciano entró con entusiasmo en lo que parecía ser un nuevo espacio de libertad y sale con amargura de lo que va camino de convertirse en un gigantesco basurero. Algunos dirán que es exagerado convertir un caso individual en categoría, pero la experiencia me ha enseñado a no despreciar los síntomas. Como dijo Nietzsche, si alguna vez hemos llevado cadenas tenemos un fino oído para el ruido de cadenas.

Elena Valenciano fue pionera al entrar en twitter y es pionera también al salir. Si los gorilas de la caverna siguen campando por sus respetos, muchos seguiremos el mismo camino.

Y la pregunta siempre es la misma: ¿ponemos el cuello o plantamos cara?

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Acerca de Ignacio Varela

Ni guapo ni feo, noctámbulo y cardiópata, moderadamente de izquierdas, ateo y madridista, jugador de bridge, del PSOE desde 1974, electorero, enamoradizo sin éxito.
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2 respuestas a La caverna, en Twitter

  1. Carmelo Martínez dijo:

    Hace un par de años, la actriz Drew Barrymore, la niña protagonista de E.T.- dijo: “Ni sé lo que es Twiter, ni quiero que nadie me lo explique”. La frase es, aparentemete, reaccionaria. Seamos sutiles: Quizá Drew B., siendo sólo una cría, muy poco tiempo antes de que la fama y lo que conlleva la convirtiera en una adolescente drogadicta y enloquecida, ya había oído el ruido de las cadenas.
    Un saludo:
    Carmelo Martínez

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